Los contratiempos que necesariamente nos brotarán en nuestro camino de perseverancia hacia los objetivos, nos hacen más fuertes, y los necesitamos para poder vencer estas resistencias y así medir nuestras fuerzas y verificar que estamos a la altura, con sencillez y sin creérnoslo demasiado.
Para ello, el entusiasmo es algo que derrumba todo: entusiasmo en griego significa que los dioses hablan dentro de ti. "Pocas cosas suenan tan bien como ésa", pensó Z. "Yo soy hombre con entusiasmo. Lo que necesitamos para ser felices en la vida son cosas que despiertan nuestro entusiasmo. La perseverancia, la paciencia y el tiempo son siempre más poderosos que la rapidez la fuerza o el apasionamiento."
Adversidad y contratiempos son necesarios, pues nos hacen más fuertes. Z trató de recordar el pasaje de la tempestad en La Odisea, en que Ulises se dirige a sus compañeros: