Capítulo XXIII: Ríe Mucho, Siempre que Puedas

Sardinada nocturna

Una de las primeras noches de sus vacaciones, Z y su familia participaron en una bulliciosa sardinada nocturna en casa de unos amigos, cerca de San Roque. En un momento de la velada comenzaron a contar chistes e historias divertidas de forma interminable. Fue tal la cantidad de carcajadas que dieron todos que a Z se le agarrotaron los maseteros u otros músculos de la boca y casi no la podía cerrar. Todo ello, llorando a lágrima viva y pidiendo por favor una tregua para recomponerse y no morir de risa.

Una amiga de Z, mujer seria, honrada y con su vida familiar muy bien ordenada, contaba unos chistes pavorosamente pícaros y verdes que generaban estruendos de risa entre los comensales. En un momento de la noche, ella se dirigió a Z, preguntándole: "Oye, Z, tú que me conoces bien, ¿crees que alguien que no me conociera, al oírme contar estos chistes pensaría que soy una furcia?" Z meditó durante unos segundos. "SÍ", respondió al final, mirándola sonriente.


Reír y hacer reír es hacer felices a los demás y compartir alegría y muchas otras cosas con ellos. Es manifestar gozo y disfrutar de la compañía de los demás.

Dentro de su trabajo y también con sus clientes, Z transmitía siempre optimismo, esperanza y visión positiva de las cosas que era contagioso y, al final, era lo que la otra persona estaba deseando escuchar. Veía cómo lo agradecían, aunque no se fuera objetivo ni se aportaran datos irrefutables. Las personas están esperando siempre cualquier mensaje de optimismo y de alegría que haga resonar y revivir en ellos su esperanza y su entusiasmo. ¡Qué recuerdos tan buenos tenemos de las personas que conocíamos y que tenían una alegría y un optimismo que parecían don de los dioses! Y no tanto de otras personas de las que nos acordamos mucho menos que, con las mismas o más razones en la vida para ser felices ellos mismos, parecían buscar a veces su propia infelicidad en la vida.

Z trató de estar permanentemente atento y dispuesto a pasárselo bien en cualquier ocasión en compañía de su familia, de otros o incluso solo. Así fue descubriendo que él solía encontrar la parte divertida a situaciones en las que otros podrían sentirse molestos.

Cada martes te invito a compartir las vivencias y experiencias de nuestro personaje, Z, en la sección "Mejorar tu vida". - José Medina, Presidente de Odgers Berndtson España y Portugal