Es clave levantarse pronto por la mañana y aprovechar el tiempo, simplemente atento a no perderlo. “Poca cama, poco plato y mucho zapato” era un dicho que Z recordaba siempre. Su padre, amante de largos paseos por el campo, también solía repetir: “Hasta la muerte, pie fuerte”.
Si en vez de levantarme a las siete en estas vacaciones, cayera en la pereza y me levantara a las diez, no podría dar el paseo por la playa, no vería salir el sol. Si quisiera hacerlo, sería después del desayuno, con más calor y trastocando planes de la familia, que cuenta conmigo para esa hora. Aunque a veces me dé algo de pereza levantarme pronto, lo haré siempre, pues, cuando dejo de hacerlo, me siento peor por no haber hecho lo que tenía que hacer, y, si lo hago, olvido pronto el esfuerzo de levantarme y lo agradezco mucho más después. Madrugar será, pues, una rutina y un hábito claves para mí. Si madrugo y aprovecho el tiempo, descubriré que estoy viviendo mucho más en todos los sentidos”.