Capítulo III: Qué hay que mejorar: los Hábitos Autodestructivos

Tras el desayuno, Sara y Elena fueron a dar un paseo por el puerto. Como siempre, Jorge había sido el primero en acabar, para ir a jugar con unos amigos. Z quedó en casa hojeando los periódicos y dispuesto a iniciar la acción.

Para empezar, comenzó a revisar una serie de hábitos que eran destructivos y perjudiciales para él y para todos, y que podemos identificar y trabajar positivamente. Todos ellos afectan a nuestra salud física o mental y, de una forma u otra, se dan en la mayoría de las personas.

Todos podemos controlar estos hábitos y reconducirlos en nuestro beneficio. “¿Cuánto grado de autodestrucción me estoy permitiendo a mí mismo?”, Se planteó Z. “¿Cómo puedo manejar e ir eliminando, poco a poco, mis hábitos autodestructivos?”


1. Beber alcohol en exceso.
2. Comer más de lo conveniente o comidas que me perjudican.
3. Saltarme el desayuno o apenas desayunar.
4. Cenar demasiado.


5. Fumar.
6. Levantarme excesivamente tarde los fines de semana o en vacaciones.
7. Acostarme y/o levantarme muy tarde o dormir demasiado poco.
8. Usar el ascensor en vez de subir andando hasta el 2º, 3º o 4º piso.


9. Ir en coche en distancias menores de 1 km.
10. Conducir sin el cinturón puesto.
11. Conducir con temeridad, o a velocidad excesiva.
12. Ver la TV en exceso.


13. Demorar el chequeo médico, o no hacerlo.
14. Pecar de pereza, indolencia o abulia. Perder el tiempo.
15. Dedicar poco tiempo a mi familia.
16. Andar poco. Apenas hacer ejercicio, gimnasia o deporte.


17. Enfadarme más de lo normal o perder los papeles. No saber contar hasta diez (o hasta cien) antes de enfadarme. No dominar mis emociones.
18. Reprimir el enfado, el dolor o la pena y no hablarlo con nadie.
19. Tener sospechas, temores, o ansiedades inútiles y no comprobarlos.
20. No darme apenas un respiro en el trabajo, en el deber o en las responsabilidades.


21. No escuchar. Hablar más que escuchar.
22. No dedicar tiempo a los demás ni preocuparme por ellos.
23. Tener poca paciencia con los demás.
24. Reírme o divertirme poco. Ser aburrido o cascarrabias.
25. Utilizar a menudo lenguaje y palabras vulgares.
26. Etcétera.


La relación no era exhaustiva. Cada uno podría añadir otros hábitos autodestructivos para él en particular.

Cada martes te invito a compartir las vivencias y experiencias de nuestro personaje, Z, en la sección "Mejorar tu vida". - José Medina, Presidente de Odgers Berndtson España y Portugal