Capítulo V: La Sombra y el Espíritu

Sé que al volver a tus orillas
nos sentiremos muy distintos.
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.

"Despedida del mar", José Hierro


Z inició el regreso, observando sus propias huellas de la ida. Parecían un cordón interminable de pequeños nudos que desaparecían a lo lejos. El mar quedaba ahora a su derecha y el sol, un poco más alto, comenzaba a proyectar, alargada, la sombra de Z sobre la arena.


¿En dónde estás, por dónde te hallaré,
sombra, sombra, sombra?...
Playas...Olas...Sombra...
Hubo algo que era armonía,
un sitio donde estoy...

"Libro de las alucinaciones", José Hierro


Z hizo el camino de vuelta más lento que de costumbre. Seguía con la sensación de que algo le estaba pasando; algo nuevo, distinto, estaba despertando en él. Hacia la mitad del recorrido se quitó las zapatillas y siguió andando descalzo sobre la arena húmeda. Acostumbrado a andar o correr por la playa calzado, Z siempre evitaba que el agua mojara sus pies. La línea de plata que el sol reflejaba sobre el mar, y que siempre le apuntaba, venía con la ola hasta batir en la arena, a un palmo de él. Parecía estar tocando la tierra a través de la fina capa de agua que retornaba, sin llegar a alcanzarle.

De repente, una ola más fuerte sorprendió a Z y cubrió sus pies hasta los tobillos. La línea plateada tocó sus piernas junto con el agua del mar. Aunque a esa hora ya comenzaba a hacer calor, todo el cuerpo de Z vibró con un fuerte escalofrío, como si recibiera una descarga eléctrica.


Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Y he vuelto. Quiebro con mis piernas
tu serena cristalería.

"Llegada al mar", José Hierro


Con los pies dentro del agua, Z comenzó a ver su sombra proyectada en la arena móvil arrastrada por la ola, que retornaba al mar, mansa y uniforme. La sombra parecía un espíritu que se movía en el agua, en la arena, en el aire y en el fuego del sol. Ondulaba, fundida entre los cuatro elementos que componen el universo de los antiguos filósofos griegos. Los destellos en el agua y en la sombra eran como una multitud de ojos que se abrían y cerraban.


Arde en tus ojos un misterio,
esquiva compañera...
No sé si es odio o amor
la lumbre inagotable de tu aljaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, esquiva compañera.

"Del camino", Antonio Machado


A la mente de Z vinieron pensamientos fantasiosos: “Caminar descalzo por la playa y sentir la energía que la tierra entera te transmite por las plantas de tus pies al contacto con la arena, las olas, la espuma y el sol, es como mejorar en tu trabajo y en tu vida. La tarea bien realizada y la arena (tierra), te proporcionan la energía y  saber que te llevan de la maestría (agua) al arte (aire) y del arte al misterio (fuego).”

“La tierra es el terreno donde el aprendiz aprende y el oficial enseña. Al agua se lanza el oficial que pasa a maestro. El aire alimenta al maestro que pasa a artista. Y el fuego ilumina con su llama al artista que descubre el misterio de la aparente facilidad de la perfección. En su evolución, el artista se redescubre como aprendiz, pues es consciente de que cuanto más sabe es más lo que ignora. Aquí se reinicia el ciclo”.

Z se detuvo, observando de nuevo la línea plateada que ahora tocaba su propio cuerpo. De él partía la sombra, dibujada sobre el agua y la arena, con su propio movimiento y vida, como si fuera el espíritu que caminaba con él, acompañándole. Parecía andar y saltar sobre las olas, volando más allá de ellas.


Tus olas van, como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
con un ligero conocerse,
mar, y desconocerse...

"El amor en el mar. Soledad". Juan Ramón Jiménez


“Este espíritu quiere volar más allá de mi sombra, igual que yo quería volar con las gaviotas más allá de mis saltos”, pensó Z.

Lo que otras veces veía igual, ahora lo empezaba a contemplar de forma distinta. “Parece como si las cosas de mi espíritu fueran más reales y fuertes que las de mi cuerpo. El cambio viene cuando el espíritu quiere volar más allá de la sombra, aun sin saber hacia donde”.

Cada martes te invito a compartir las vivencias y experiencias de nuestro personaje, Z, en la sección "Mejorar tu vida". - José Medina, Presidente de Odgers Berndtson España y Portugal