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¿Cuáles son las prácticas de excelencia de gran servicio en Búsqueda de Directivos? Alguna puede aparecer en libros de expertos, pero todas ellas proceden de nuestra experiencia directa. A veces, de errores o fracasos, que son la principal fuente de aprendizaje. Cada una por sí sola es importante, pero todas alineadas son imbatibles, en resultados y eficacia.

  • Profesionalidad. Procura que tus clientes y colegas te consideren un excelente profesional más que gran empresario o generador de negocio. Ser gran profesional es condición necesaria para una relación estable y duradera con el cliente. A la larga, resultados y calidad no son negociables.
  • Aprender y aportar, tareas inseparables. De quien más se aprende es del cliente. Si no aprendes con él, difícilmente le puedes ayudar. Aprender+aportar=consolidar la relación.
  • Ayuda y servicio como actitudes permanentes. Las tres reglas de oro de la Consultoría comienzan con ayudar al cliente a:
    - Generar información válida sobre su problema.
    - Generar alternativas de solución.
    - Comprometerse con la decisión tomada y andar el camino juntos.
  • Supera expectativas. Mantente cerca del cliente para identificar y conocer mejor sus necesidades presentes y futuras y anticiparse a ellas. Las necesidades del cliente son las tuyas.
  • Aguanta la presión a la que a veces te somete el cliente. No la transmitas a otros. Digiere tu parte y transfórmala en aplomo y serenidad. La presión y la prisa son el peor enemigo de la calidad y el mejor aliado del fracaso.
  • Sé honrado y noble con el cliente. Este te perdonará, a veces, hasta tu incompetencia. si se da, pero jamás te perdonará que la disimules u ocultes, y mucho menos que le engañes.
  • No confundas esfuerzo con resultados. A veces, se cierra brillantemente un proyecto con un excelente candidato o, por el contrario, con el mismo esfuerzo, como en el juego de la oca, nos toca la muerte y volvemos a la casilla primera.
  • La calidad es una actitud permanente. El trabajo mal hecho no tiene futuro y el bien hecho no tiene fronteras.
  • Trata a candidatos y clientes como quieres que te traten a ti. Ambos son personas y un fin en sí mismos.
  • Procura escuchar más que hablar y, cuando hables, no te escuches. Saber escuchar es difícil; comprender, más; y estar de acuerdo, aún más.
  • Atención al Ajuste Cultural. Los fracasos en búsqueda se deben al desajuste entre el candidato y la cultura de la empresa. La atención al Ajuste Cultural elimina tres cuartas partes de fracasos.
  • Sé valiente. Pide al cliente su opinión sobre tu trabajo. No adoptes una actitud defensiva ante la crítica. Sólo así le ayudarás, mejorarás y aumentarás tu eficacia. Si el cliente rechaza un candidato, no le insistas. Pregúntale la razón. Así aprenderás y podrás ser más útil y eficaz.
  • Talante ganador. Si en algún momento no te sientes bien tratado por el cliente, respóndele cooperando a ultranza. Tu generosidad le abrumará.
  • Finalmente, "atraviesa las paredes". Sé rápido, eficaz y exigente contigo mismo. Una vez comprendido el problema, sal directo hacia su resolución, dejando tu silueta marcada en la pared. Además de ayudar a diagnosticar problemas, estás para resolverlos y aportar soluciones.