Reducir y empezar a dominar un hábito autodestructivo ayuda a mejorar y a sustituirlo por el hábito constructivo opuesto. Por ejemplo, reducir el tiempo de ver TV facilita la conversación y comunicación entre los miembros de la familia.
La sustitución de un hábito negativo por uno positivo pasa, poco a poco, de ser una disciplina a ser un placer.
La eliminación de un hábito autodestructivo y la integración de uno nuevo te hace, poco a poco, ir teniendo una nueva visión de ti mismo y de la vida, mucho mejor que la que tenías antes.