Una de las muchas facetas apasionantes del "Executive Search", además de la búsqueda de los mejores profesionales para la empresa, reside en la observación y el seguimiento de una infinidad de hombres y mujeres a lo largo de sus trayectorias profesionales. En la vida podemos trabajar con datos, cosas, máquinas, números, opiniones, estadísticas, etc., pero trabajar con personas es realmente un privilegio.
El mundo de la economía y de las organizaciones se asemeja a un entramado en el que se cruzan empresas y carreras directivas, como la trama y la urdimbre que forman un tejido.
Es, pues, interesante observar, a través de las personas, cómo muchas empresas evolucionan y cambian su cultura, poco a poco, a menudo con dolor, dejando siempre rescoldos de la cultura antigua, que nunca llega a desaparecer y que, a veces, brota, como los restos de antiguas civilizaciones.
Y también es apasionante seguir las carreras de directivos en diferentes empresas, dejando o no su huella en cada una, repitiendo éxitos, fracasos y la impronta de su carácter. Pero, al mismo tiempo, cambiando en cada etapa y no siendo ya el mismo que en la anterior.