Resumiendo, la carrera intersectorial supone para el profesional trabajar y aprender muchísimo más, desarrollando nuevas e intensas capacidades técnicas y, sobre todo, directivas, humanas y de liderazgo. Igualmente, para la empresa supone un enriquecimiento de perspectivas, nuevos paradigmas y enfoques de negocio hacia una mayor eficacia organizativa.
En esta gran carrera que es la vida, las encrucijadas y crisis que nos llegan, sin que podamos elegir el momento ni el lugar en que las enfrentamos, son crisoles donde brotan nuestras mejores capacidades y el oro que llevamos dentro de nosotros.
De igual manera, tanto para el directivo como para el consultor de búsqueda, el trabajo en diferentes sectores, que sí se puede elegir, constituye una auténtica fragua donde se forja y se templa el metal de nuestra experiencia, para contribuir al liderazgo y eficacia de las organizaciones en que trabajamos y para nuestro desarrollo como profesionales y como personas.